Un año como estudiante de intercambio universitario en Japón

Desde pequeña quise conocer Japón, y me daba igual si era en clase turista o como estudiante. Simplemente quería visitar y cumplir un sueño. Lo que no sabía es que viviría 2 veces en Japón, la primera como estudiante de intercambio universitario en Kyoto, y la segunda por trabajo de mi marido en Tokyo. Y hoy, queridos lectores, quiero compartirles lo que fue ese año de estudios en Kyoto, el proceso de postulación desde Chile, mi experiencia académica en la Universidad de Doshisha y cómo mi vida cambió para siempre.

Postulación desde Chile

Si eres un fiel lector de mi blog sabrás que desde los 10 años tengo una gran atracción con Japón, historia que les expliqué en “Japón y yo: 20 años de historia“. Fue el año 2008 que postulé a un intercambio universitario mientras estudiaba Pedagogía General Básica en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Los requisitos fueron muchos, desde cartas de recomendación a certificación internacional de idioma inglés. ¡Incluso tuve que escribir una carta de presentación en japonés! Esa carta era requisito especial de la universidad a la que postulé, y pude escribirla porque sabía japonés nivel básico/intermedio. Pueden leer mi experiencia aprendiendo japonés en Chile y Japón AQUÍ.

El proceso fue largo, recuerdo que postulé en noviembre del 2008 y recién supe los resultados en abril del 2009. Y felizmente también gané la beca JASSO, una beca otorgada por el gobierno japonés a estudiantes de excelencia a la cual se postulaba automáticamente junto a la postulación a la universidad. El beneficio de esa beca eran 80.000 yenes mensuales, equivalente a 480.000 pesos chilenos o $USD 720, bastante generoso, considerando que Japón sugiere los gastos de un universitario promedio de 130.000 yenes mensuales. Y dato final, la PUC tenía para ese entonces convenio con alrededor de 10 universidades japonesas y por todo Japón. Y de realizarse el intercambio debía seguir pagando en Chile la mensualidad habitual de mi carrera, y al retornar a Chile debía ver la convalidación de ramos. El intercambio no incluía pasajes aéreos.

Experiencia en la Universidad de Doshisha

Entre septiembre del 2009 a agosto del 2010 estudié en la Universidad de Doshisha, en Kyoto. Escogí esa universidad ya que simplemente estaba en Kyoto, quería una experiencia en una ciudad con historia y tradición. Además la Universidad de Doshisha es muy renombrada, es la universidad privada más famosa de Kansai ❤ ¡Y me encantó! Kyoto me enamoró al instante, es una ciudad hermosa, pequeña, llena de rincones, templos, arte y tradiciones japonesas. ¡No pude haber escogido mejor!

En cuanto a los cursos y mi experiencia académica quedé muy feliz con todo lo aprendido!! Tuve clases intensivas de idioma japonés durante todo el año, 4 horas al día (de 8:00 a 12:00)!!! Teníamos que ser unas verdaderas máquinas, todos los días tenía mucha tarea, pruebas y teníamos que memorizar decenas de verbos, KANJIS!!, etc. Uf, fue hermosamente agotador ya que al término de ese año era capaz de entender alrededor del 70-80% de lo que escuchaba. Y en las tardes tenía electivos tanto en inglés como japonés, eso dependía de tu nivel de japonés. Habían ramos de arquitectura, educación, arte, religión, y cultura japonesa en general. 

Respecto al alojamiento, arrendé una pieza en uno de los dormitorios estudiantiles de la Universidad. Esa postulación se hacía con muchos meses de anticipación y mensualmente pagaba 40.000 yenes por un apartamento de 17 mts^2.

Cambios personales

Vivir en el extranjero es todo un desafío, de eso ya les hablé en 10 ventajas y 10 desventajas de vivir lejos de las raíces. Pero como ese año en Kyoto fue la primera vez que estaba tan lejos de mi país y por tanto tiempo, fue un año de amor y odio. Amé ese año porque pude sobrevivir sola en una cultura totalmente distinta a la mía. Logré comunicarme, mejoré mi nivel de japonés e inglés, conocí a otros estudiantes internacionales que me enseñaron de diversidad y generosidad. Me enamoré de la cultura japonesa, pero la real, no esa que me contaban en anime o libros. Me superé a mí misma, fui capaz de solucionar mis problemas sola, viajé sola y crecí junto conmigo. Fue realmente impresionante lo mucho que cambié en ese año, siempre habrá un antes y después de Kyoto.

¡Y pude visitar lugares de mis doramas favoritos!

Pero también odié ese año ya que tuve muchísimos episodios de angustia por estar lejos de mi familia y novio (mi actual esposo). Siempre he sido muy familiar, me encantan las juntas, cumpleaños, navidades, etc. Y pasar navidad en un bar en Japón fue realmente inolvidable. Además viví en Japón lo inimaginable, me asaltaron y quedé con secuelas físicas de por vida, historia que les conté en “El día que me asaltaron en Japón”.

Lo peor fue estar lejos de mi novio. En aquel entonces llevábamos 4 años de noviazgo y no tenía muy claro que nos deparaba el futuro, ni en matrimonio había pensado. Y a poco tiempo tras llegar a Japón supe la respuesta, quería estar con él por el resto de mi vida. ¿Han tenido relaciones a distancia? Son difíciles pero no imposibles, siempre hay una parte que debe ceder más, en este caso fue él, quién me dejó cumplir mi sueño de vivir y sentir a Japón. ¡Y felizmente él pudo visitarme por 2 meses!

Queridos lectores, si alguien me hubiera presagiado todo lo que viviría en Kyoto y las lágrimas que derramaría tras colgar skype con mi familia y novio, definitivamente lo haría de nuevo. Gracias a ello cambié como mujer, como profesional de la educación, como viajera, y ante todo mi alma artista renació. Incluso quedó en mí y mi marido las ganas de seguir conociendo el mundo, historia que siguió el 2013, cuando mi marido informático tuvo la oportunidad de trabajar en Tokyo, y el 2015 cuando nos mudamos a Holanda. Si quieren leer más sobre ello pueden hacerlo AQUÍ.

Espero que les haya gustado mi experiencia y les sirva de referencia si es que están pensando en estudiar en Japón. Si tuviera que darles un consejo, creo que sólo les diría “ATRÉVETE, NO TE QUEDES CON LA DUDA. LA VIDA ES DEMASIADO CORTA PARA PENSÁRSELA DOS VECES”. Además, ¿Quién sabe qué tipo de respuestas encuentren en ese viaje?

¿En qué parte de Japón les gustaría estudiar? ¿Preferirían un tradicional Kyoto o un imparable Tokyo?

Con cariño, V.

PD:  Si les gustó este post y quieren apoyarme virtualmente no duden en darle like, comentar o compartir. ¡Gracias!

¡Si no quieren perderse ninguno de mis artículos, los invito a suscribirse a mi blog! Y si prefieren las redes sociales, pueden seguirme en su favorita o en todas, estoy en FACEBOOKINSTAGRAMYOUTUBE. ¡Gracias y hasta la próxima!

NEVER MISS A POST!

¡Suscríbete y sé el primero en enterarte de las nuevas publicaciones en Lovilmi!

También te podría interesar

5 comments

  1. Ay Vilma que lindo tu post como que hasta me emocionó un poco! Sobretodo la parte de la relación a distancia, se muy bien como es eso y uff, un gran desafío! Pero si, yo al igual que tu no cambiaría por nada ese año que tuve de estudio en China, maravilloso lleno de experiencias y aprendizaje total. Que lindo todo Vilma. Mucho éxito en esta nueva etapa!! se ven tan lindos ahora los 3 juntos.
    Me encantó ver tus fotitos antiguas hahaha

    Saludos!

    1. ¡Muchas gracias Cassandra! Soy de las que piensa que todo es por algo. Si no hubiera vivido lo que viví, mi Tomy ni la vida que tengo hoy en día existiría. Lo increíble es cómo las decisiones del pasado van conectando en el presente, no te sucede?
      ¡Un abrazo para uds! ♥

¡Anímate a comentar! ♥